Cuándo dejar de regar el césped en otoño

La irrigación otoñal implica un delicado equilibrio

Puede ser que estés al tanto de que el verano es el momento de regar el césped, pero no pienses ni por un momento que puedes dejar de regarlo en otoño.

Cortar el césped a la altura correcta, fertilizarlo de forma adecuada y recoger a tiempo esas fastidiosas hojas caídas son los aspectos críticos del cuidado del césped en otoño. También lo es el riego adecuado del jardín en esta época del año.

Cuándo dejar de regar el césped en otoño

Los suelos congelados en invierno impiden que el agua llegue a las raíces de las plantas.

Dejar de regar el césped en otoño hasta que el suelo se congele no es para nada recomendable. Cuando el suelo está congelado, ya no tiene sentido ponerte a regar el césped, ya que el suelo endurecido actúa como una barrera que impide que el agua baje a las raíces.

Por eso se dice que las frías temperaturas en los inviernos del norte crean condiciones desérticas. “Desierto” evoca imágenes de cactus y plantas suculentas creciendo en arenas calientes, pero también se aplica a las regiones en las que el agua deja de fluir al convertirse en hielo.

Aunque parezca mentira, el invierno riguroso crea condiciones propias del desierto para las plantas.

Cuando el suelo se congela, el agua se vuelve inaccesible para las raíces de las plantas, sin importar cuánta nieve haya caído el área. La estrategia de las plantas para combatir tales condiciones desérticas se llama “letargo”: entran en un estado de sueño en el que no necesitan agua.

Por qué es importante regar en el otoño

Es una buena idea mantener húmedo el suelo bajo el césped hasta el final del otoño. Por eso es tan importante resistir la tentación de dejar de regar el césped a principios del otoño sólo porque la temperatura se ha enfriado.

Si el tipo de césped que tienes es de estación fría, entonces este período de tiempo, por definición, es un momento de fuerte crecimiento para la hierba. Así que no lo prives de irrigación durante esta temporada crucial.

Un suministro adecuado de agua para las raíces del césped es esencial para la correcta absorción de nutrientes durante los períodos de crecimiento.

Y si tu césped no está absorbiendo suficientes nutrientes, no logrará una salud óptima.

Un buen suministro de agua ayuda a que el pasto absorba los nutrientes de la forma correcta. De lo contrario, pierdes el trabajo de fertilización

Aunque parezca increíble, el césped sigue creciendo durante buena parte del otoño, incluso cuando no eres consciente de ello. Y eso se debe a que el crecimiento se produce sólo bajo tierra en el sistema de raíces (donde no se puede ver).

En concreto, hay una actividad de crecimiento que tiene lugar en los estolones de la hierba. Las partes subterráneas de las herbáceas forman, si se quiere, su “basamento”.

La actividad que tiene lugar a nivel de los estolones es importante para la salud a largo plazo del césped. Lo ayuda a reparar los daños por las temperaturas del verano y a prepararlo para el año que viene.

Manteniendo un equilibrio delicado

Tan importante como regar el césped en otoño antes de que el suelo se congele, lo es también no regarlo en exceso.

Si el área en que vives recibe suficiente lluvia en otoño (unos 2cm por semana), puede que sólo tengas que regar las áreas de césped que han sido resembradas o donde se están desarrollando nuevas extensiones de césped.

Pero el riego en exceso puede dañar el sistema de raíces del césped y es una invitación abierta para que los hongos invadan el jardín.

Las enfermedades fúngicas prosperan en áreas con demasiada humedad.

Las áreas de césped son más vulnerables a la propagación de enfermedades por hongos que la mayoría de las plantas de tu paraje natural. Un césped se compone de incontables plantas herbáceas individuales que crecen apretadas entre sí.

El césped es muy vulnerable a la propagación de los hongos, por eso hay que extremar las precauciones.

Un brote de hongos en una sola de estas plantas de césped está destinado a propagarse a sus vecinas. Imagina el césped como una posible autopista para las infestaciones de hongos; por eso es tan importante evitar demasiado riego.

Los sistemas de riego automático son muy útiles para iniciar el riego temprano en la mañana o a cualquier hora.

Pero de vez en cuando se producen períodos más bien cálidos y secos durante el otoño. Recuerda regar el césped durante estos períodos como lo haces durante el verano.

La hora del día en que riegas el jardín también es importante. Regarlo temprano en la mañana es lo mejor, porque entonces el césped tiene todo el día para secarse antes de que caiga la noche. Por la misma razón, la noche es el peor momento para regar.

En este sentido, regar el césped en otoño no es diferente de regarlo en verano. Esta es una de las razones por las que los sistemas de riego automático son tan útiles: tienen temporizadores que se pueden ajustar sin tener que madrugar para regar el césped en la mañana.

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